Verte

Me gustaba tanto verte e imaginarme tus tetas lamidas por mi sucia lengua llena babas de viejo verde.

Te comería el coño aunque tuvieras un matorral ahí abajo, los chavales de ahora le hacen ascos a un buen matorral peludo, pues les digo que son  unas mariconas.

Con pelo, sin pelo, sin lavar, con tampón……me lo como igual.

Después pasaría al ojete, metiendo la punta de la lengua, abriendo esa zona sabrosa, después un dedo, hasta acabar por meter el puño entero. Y no olvidarme del coño.

Sentir una mano en el culo y otra en el coño es una de las máximas marranas alegrías de este mundo.

El coño se te hincha y yo aprieto más duro.

Hasta que el glorioso líquido es expulsado por el sucio coño mancillado.