Lectura

No recuerdo exactamente dónde leí que Henry Miller tenía tal grado de concentración que era capaz de leer en el tranvía, de pie y atestado de gente, los libros más abstrusos, según sus propias palabras.

henrymiller

La verdad es que envidio esa capacidad de concentración. Yo, para leer, necesito silencio casi absoluto, y solía hacerlo en la cama tumbado. Digo solía porque hace demasiado tiempo que no leo una línea.

Además soy un lector bastante lento, necesito mucho tiempo para procesar el contenido y meditar sobre su significado. También me ocurre que, en ocasiones, la mente se desconecta del ensimismamiento  lector y se va a otros pensamientos, pero sigo leyendo, como de manera automática y cuando me doy cuenta retorno donde perdí el hilo y tengo que comenzar de nuevo.

Se puede considerar como un tipo de ejercicio  para la mente y la capacidad de concentración. Sería algo parecido a domar al buey.

Os dejo con el quinto poema del libro «La doma del Buey»  escrito por Kakuan Shien que contiene diez poemas y su consiguiente ilustración:

DOMAR AL BUEY

«Debe sostener la cuerda con firmeza y evitar que el Buey vague sin rumbo y sobre todo no dejar que se pierda en alguna guardia lodosa. Al cuidarlo debidamente, se vuelve limpio y manso. Ya sin rienda, sigue voluntariamente a su amo.»

Añado la siguiente ilustración del propio  Kakuan Shien que hizo para el mencionado libro.

domar_al_buey

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